Desde la asociación sindical repudiaron la medida impuesta por la comuna y reclamaron una audiencia con la intendenta Magda Ayala. Recordaron que la infusión fue el sustento de los trabajadores en las épocas más difíciles.
Una fuerte controversia se instaló en el municipio de Barranqueras a raíz de la disposición oficial que prohíbe el consumo de mate y alimentos en las oficinas de atención y dependencias públicas. La medida generó el inmediato repudio de la Asociación de Trabajadores Municipales, desde donde calificaron la normativa como un ataque a una costumbre arraigada.
«El mate es algo que no se puede prohibir», sentenciaron desde el sector gremial, al tiempo que explicaron que la atención al público no se ve afectada si se instruye al personal adecuadamente: «Tenés que explicarle al empleado: cuando viene el contribuyente, baja el mate y cuando se va, bueno, toma».
Durante el reclamo, los referentes gremiales hicieron hincapié en el valor simbólico e histórico de la infusión para los agentes comunales, rememorando etapas críticas de la ciudad. «Nosotros cuando estuvo un gobierno de Antonio Cantero, ocho meses no cobramos el sueldo y nos sustentábamos con el mate, hermano, el mate», relataron con crudeza.
Asimismo, la tensión escaló debido a otra exigencia vinculada a una declaración jurada de disponibilidad exigida al personal, un término que generó preocupación por sus antecedentes políticos. Ante este escenario, el sindicato confirmó que ya solicitó una audiencia formal con la intendenta Magda Ayala para exigir la revisión de ambas medidas y garantizar los derechos laborales de los trabajadores.