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La cuenta de Youtube que alimenta (aún más) los misterios y rumores de Los Redondos

Se trata de un usuario que empezó a subir gemas de Patricio Rey -algunas inéditas- sin que sea demandado por uso indebido del copyright. Ante esa condición no son pocos lo que aseguran que hubo contactos entre Solari y Beilinson para que dejen de juntar polvo los registros audiovisuales que provocaron la separación de la banda. Página/12 armó un listado de canciones recientemente cargadas para viajar en el tiempo con la nave ricotera.

Presos de su ilusión, los fanáticos de Los Redondos siguen pidiendo que se vuelvan a juntar. Se lo cantan a Skay, mientras el legendario guitarrista sigue girando con Los Fakires, y también en los recitales los Fundamentalistas, a la espera de una aparición, tan estelar como fugaz, del Indio Solari. Y pese a que ese eco, con los años, parece perder fuerza, aquello no implica que el final sea completamente amargo. Es que luego de años y años de peleas internas por derechos audiovisuales de los recitales -gota que rebalsó el vaso para la separación de la banda- hay algunos indicios que parecer denotar una bandera blanca: una de las primeras señales fue el saludo de Skay al Indio, en pleno concierto, y ahora la llegada de una nueva cuenta en Youtube que exhibe grabaciones inéditas amplían aún más el cancionero de un banda que dejó su marca con marcador indeleble en la historia del rock nacional.

La cuenta de Youtube en cuestión mantiene cierta estética que se pregonaba en Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Como muestra, solo basta leer su nombre: «El Ghetto de los pibes», el mismo slogan que cantaba Solari en la canción «Esto es to-to-todo amigos».

En tanto, el origen del perfil de Youtube también tiene un halo de misterio: no se sabe si la cuenta es de los propios integrantes de la banda, pero al menos cuenta con la anuencia de los poseedores de los derechos artísticos ya que, hasta ahora, no se levantaron los videos por uso indebido del copyright. Se insiste: hasta ahora.

Lo que sí se sabe es que los videos tienen una excelente calidad, sobre todo, las canciones en vivo, que parecen haber sido registradas desde la consola de sonido de los recitales, lugar al que solo tenía acceso el staff de la banda. Y hay algunos que se atreven a confirmar que la aparición de la cuenta es la mera confirmación de una reunión entre Solari, Beilinson y Carmen «Poly» Castro -la tercera cabeza del monstruo de tres cabezas que fue Patricio Rey- tras mucha agua debajo del puente. Pero será (casi) imposible de confirmar y aquel rumor quedará en el hermetismo que siempre caracterizó al trinomio artístico.

Ahora bien, se llevan escritas 352 palabras y no ha figurado ninguna de las gemas de Patricio Rey que presenta la nueva mencionada cuenta de Youtube. Así que para cumplir con esa premisa, desde Página/12 seleccionamos un puñado de inéditos, en una cronología que busca viajar un poco en el tiempo con la nave ricotera.

Demos RCA 1982
El año del demo marca la pauta: Gulp!, el primer disco de la banda, ni siquiera estaba en la etapa de preproducción. Aunque fue publicado en agosto de 1982, Indio y Skay condujeron, en diciembre del 81′, a la incipiente banda -que tenía a Diego Rodríguez en bateria, Topo D’Alosio en bajo (todavía no había entrado Semilla Bucarelli), Ricky Rodrigo en guitarra y sintetizador y Laura Hutton en los coros de Superlógico- a grabar cinco temas para una discográfica que decidió no confiar en el proyecto rockeros.

Además de las joyitas de ese lado A -entre otras, la instrumental de «Mariposa Pontiac» y los nunca registrados «Un tal Brigitte Bardot», «Nene, nena» y «Pura Suerte»- el otro secreto de ese inédito -que circuló años más tarde (en casette y cds truchos) – es el Lado B, que incluye la participación de Los Redondos en el Club Excursionistas por el festival Pan Caliente. Allí, mientras las bailarinas Monona y María Isabel realizaban una danza erótica al ritmo de «Para Monona blues (merca para vender)», la policía irrumpió en el escenario con un solo grito: «O bajan ellas o subimos nosotros a bajarlas».

A la banda mucho no le importó y eligió seguir tocando con las bailarinas. En ese caso, el turno fue «Blues de la libertad».

Teatro Fundart – 1 de Agosto 1986
Uno de los recitales inéditos que cargó El Ghetto de los Pibes. En el ya desaparecido Fundart, Patricio Rey cerraba sus presentaciones de Gulp! con un anticipo de la revolución sonora -y estética- que marcaría la llegada de Oktubre. Eran tiempos de la primavera alfonsinista y Solari grita al inicio del show que no se secuestre el estado de ánimo.

La lista mantiene gemas de los primeros shows, como «Roxana Porchelana», «Rodando» y «El Regreso de Mao», temas que pese a no ser registrados en discos, solían formar parte de las habituales listas de temas.

El cierre, en tanto, es a todo color, con el clásico «Ñam fri fruli fali fru».

Mi genio amor – 19 de abril de 1991

«Si alguien iba a ver esta banda hasta hace unos cuantos años en los pubs y en algún cassette pirata también, quizás recuerde esta canción». Así presentaba Solari uno de los primeros temas ricoteros: «Mi genio amor».

Estamos en Obras, a la banda ya le quedan chicos lugares como Cemento y Palladeum. También eran historia Gulp! y Oktubre y faltaban pocos meses para la llegada de La Mosca y la Sopa, el disco que potenciaría su popularidad.

La grabación del tema se escucha nítida, directo de la consola de sonido, y se destaca la guitarra de Skay, en un canción que -según se comenta- fue escrita por el Indio, con el apoyo artístico de Tito Fargo, exguitarrista de la primera etapa. El condicional funciona porque se trata de otro de los mitos ricoteros, la canción nunca fue registrada hasta 2022, en una versión de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

Pero la elección de este recorte no tiene que ver sólo con un inédito de Los Redondos, sino también con la fecha. Pocos minutos antes de que suenen los acordes del tema, a las afueras de Obras Sanitarias una razzia policial reprimió a mansalva a miles de jóvenes que llegaban a la avenida Libertador. Muchos de ellos fueron trasladados en un micro de la línea 151 para seguir la represión en la Comisaría 35° de la Capital Federal.

Entre los detenidos estaba Walter Bulacio, el chico de 17 años que había llegado con amigos desde Aldo Bonzi para ver a su banda favorita. Una semana después, producto de la violencia de varios efectivos, Bulacio fallecería en el sanatorio Mitre. La autopsia fue concreta: «Bulacio fue golpeado con objetos contundentes en la cabeza, torso y extremidades».

A partir de ahí, la historia de Los Redondos (y del rock argentino) cambió para siempre.

Huracán – 16 y 17 de diciembre 1994

Llegan los estadios y todo el goce ricotero pasa a un segundo plano. Son tiempos de aguante, pero también de miedo y peligro. ¿Las causas? Eduardo Fabregat las describe a la perfección es esta opinión: «El resquebrajamiento social y la miseria pusieron el contexto, la prensa amarilla hizo su recorte, los inadaptados de siempre y los limados ayudaron; la cana trabajó lo suyo».

Huracán fue el refugio para su primera incursión en las canchas de fútbol. Fue en 1993, para la presentación del cd doble Lobo suelto – cordero atado. Y el mismo lugar que eligió para cerrar el 94, en un recital a modo de regalo de fin de año. Los registros ya muestran los avances de los VHS, con varias cámaras -y hasta grúas- que miran a las tablas, mientras que la banda sale a su formación más aceitada: además de Skay y Solari, completan el escenario Semilla Bucciarelli (bajo), Walter Sidotti (batería) y Sergio Dawi (saxo).

El recorte audiovisual que quedó en la web mezcla temas de ambos días. El recital cierra por todos lados: una sintonía fina en las canciones de lo que era su último álbum, agite del público en las ya clásicos himnos y hasta unos pequeños pifies (el Indio altera las rimas de «Queso Ruso» para cantar «pasó de moda todo / como Golfo viste vos») que generan una mueca al escucharlo, aún, hoy, 29 años después.

Para los últimos dos temas, Patricio Rey no ahorra energías. «Vamos las bandas» -con Crook de invitado- y, ni más ni menos, que «Jijiji», con bengalas y el puño cerrado de Solari.

Todo un palo – Ensayo Racing 1998

El futuro había llegado. Los Redondos llegaban a Racing tras despedir una obra magistral (Luzbelito) que marcaba la transformación de la banda y un fresquito Último Bondi a Finisterre, jugado y rupturista, que necesitaba tiempo para decantar. La gira por Capital llega también meses después de la sorpresiva aparición por TV, totalmente inédita, tras la cancelación del recital de Olavarría por decisión de un oscuro intendente bonaerense.

La apuesta musical para ese recital fue agregarle unas piezas a la clásica formación, algo que se pueden distinguir en el ensayo «Todo un Palo», el tema subido a la web. Porque al ritmo que llevaba Sidoti se le suma el pulso de Hernán Aramberri en una segunda batería. Y el riff de Skay hace juego con los acordes de una segunda guitarra, a cargo de Gabriel Jolivet.

Chateau Carreras, Córdoba – 4 de agosto de 2001

La última estación de este viaje. Y el último show de la historia de los Redondos. El Ghetto de los Pibes cargó la grabación completa del recital en el Chateau Carreras -hoy Mario Kempes- con el sonido de la consola. Una poderosísima versión de «Unos pocos peligros sensatos» sirvió como apertura, en una lista de temas en los que sobresalen aquellos que componen Momo Sampler, el noveno álbum de la banda. Y en medio del show electrizante, también se percibe el agradecimiento de Solari a su médico, por recitarle Decadron «para subir y cantar».

Lo mejor, sin dudas, estaba en el final. La seguidilla de «Juguetes perdidos», «Preso en mi ciudad» y «Noticias de ayer», sentaron el tono para el cierre. «Jijiji» asomó, para hacer el pogo más grande del mundo. Pero cuando el éxtasis llegaba a su fin, el Indio lanzó un «vamos a ver que hacemos», los palillos de Sidotti golpearon cuatro veces y un solo rasgueo de Skay sentenció que quedaba una vuelta más, esta vez, para «Un Angel para tu soledad».

“Chau, nenes. ¡Gracias! Chau, chau… Por mis penas bailás… y por tu soledad…”, fue lo último que se escuchó del micrófono de Solari antes de que se prendan todas las luces.

Luego vendría la suspensión del show en Santa Fe -en pleno estallido del 2001- y el comunicado en el que se anunciaba un parate por un tiempo, del que ya se cuentan 22 años en el calendario. En ese lapso, idas y vueltas sobre los motivos de la separación, en donde el resguardo material audiovisual de los recitales siempre fue un motivo de reproche. Un material audiovisual que El Ghetto de los pibes empezó a cargar.

Fuente: Pagina 12

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