El concejal Guillermo Monzón analizó en Master FM 89.9 la situación hídrica de la capital chaqueña. Advirtió sobre la vulnerabilidad de la zona sur, la falta de bombas en el sistema del Canal 16 y la necesidad de proteger las lagunas y los reservorios naturales. También reclamó planificación y un plan de evacuación ante posibles escenarios de inundación.
La preparación de Resistencia frente a posibles lluvias intensas y el fenómeno de El Niño volvió a instalarse en la agenda pública. En diálogo con Master FM 89.9, el concejal Guillermo Monzón expuso su preocupación por el estado de la infraestructura hídrica y las condiciones en las que se encuentran distintos sectores de la ciudad.
Durante la entrevista, el edil puso especial atención en la zona sur, donde advirtió sobre la falta de infraestructura necesaria para evacuar el agua cuando el río Paraná alcanza niveles elevados.
También planteó la necesidad de proteger los reservorios naturales, mantener los canales y avanzar con una planificación urbana que contemple las características del territorio.
La zona sur, entre los sectores de mayor riesgo
Monzón explicó que mantuvo reuniones con vecinos de las chacras 214, 215 y 216, quienes manifestaron su preocupación por el comportamiento del sistema de drenaje ante posibles lluvias intensas.
Uno de los puntos centrales es el Canal 16, que recibe el agua de lluvia de una extensa cuenca ubicada al sur del Canal Soberanía.
Según detalló, cuando el río Paraná aumenta su nivel, es necesario cerrar las compuertas para evitar que el agua ingrese hacia la ciudad.
Esta situación dificulta el escurrimiento natural del agua de lluvia y obliga a utilizar sistemas de bombeo.
Sin embargo, el concejal advirtió que la zona no cuenta con las bombas necesarias para responder adecuadamente ante ese escenario.
“Sin bomba es una zona totalmente vulnerable”, sostuvo.
Entre los sectores que podrían verse comprometidos mencionó San Martín, Carpincho Macho, Braga y los barrios que integran la cuenca del Canal 16.
También recordó que, tras el cierre del canal por la altura del Paraná, se registraron anegamientos superficiales en algunas calles de la zona.
El sistema de defensas y el lugar natural del agua
Otro de los aspectos abordados fue la ubicación geográfica de Resistencia y su relación con el valle de inundación del río Paraná.
Monzón explicó que la capital chaqueña y el área metropolitana se desarrollaron dentro de un territorio atravesado por cursos de agua, lagunas y antiguos meandros.
En ese contexto, señaló que las defensas construidas permiten proteger sectores urbanos, pero también requieren un sistema complementario para evacuar el agua de lluvia.
“Cuando nos defendemos del río, el problema es qué hacemos con el agua de lluvia”, explicó.
El concejal sostuvo que, cuando el Paraná está alto, las compuertas deben permanecer cerradas para impedir el ingreso del agua. Por lo tanto, el drenaje depende de estaciones de bombeo y reservorios.
En ese sentido, remarcó que la infraestructura hídrica debe funcionar como un sistema integral y no como un conjunto de obras aisladas.
Canales, lagunas y reservorios: las obras que considera fundamentales
Durante la entrevista, Monzón insistió en la importancia del mantenimiento permanente de los canales y la protección de los espacios naturales que funcionan como reservorios.
Entre los sectores que mencionó se encuentran los canales Soberanía, 16 y Quijano, además de las lagunas y los valles naturales de inundación.
También hizo referencia al valle del río Negro, donde se encuentran sectores como el barrio La Ribera y el entorno del shopping.
Según explicó, esa zona cumple una función fundamental porque recibe parte del agua de lluvia que escurre desde el centro de Resistencia.
“Tenemos que empezar a aprender a convivir con el agua y respetar el lugar del agua”, afirmó.
Además, advirtió sobre los efectos de la impermeabilización del suelo a partir de nuevas construcciones y pavimentaciones.
Cuando disminuyen las superficies absorbentes, explicó, una mayor cantidad de agua termina en las calles y sobrecarga los desagües.
Por eso, planteó la necesidad de preservar los espacios verdes y evitar la ocupación de los terrenos que cumplen funciones de regulación hídrica.
La necesidad de educación y planificación urbana
Monzón consideró que la prevención no debe limitarse a la ejecución de obras. También propuso avanzar con un programa educativo para que los vecinos comprendan cómo funciona el sistema hídrico de Resistencia.
En ese sentido, anticipó que trabaja en una iniciativa vinculada con la educación y la concientización sobre la importancia de los canales, las lagunas y los reservorios.
Además, mencionó el rol de la Administración Provincial del Agua (APA) en el control y la protección del sistema hídrico.
Según sostuvo, las normativas deben respetarse para evitar que intereses inmobiliarios o decisiones de planificación terminen afectando espacios que naturalmente reciben y acumulan agua.
“La información también es infraestructura”, expresó al referirse a la importancia de conocer los antecedentes de inundaciones y conservar la memoria de los eventos anteriores.
Antecedentes de 1983 y 1998: el reclamo por un plan de evacuación
Uno de los momentos más importantes de la entrevista estuvo relacionado con los antecedentes históricos de inundaciones en el área metropolitana.
Monzón recordó los acontecimientos de 1983 y 1998 y señaló que en aquella oportunidad existían mecanismos de planificación y evacuación que permitían organizar la respuesta ante una emergencia.
En ese marco, cuestionó que actualmente no exista una discusión suficientemente clara sobre un eventual plan de evacuación.
El concejal mencionó que durante la entrevista se hablaba de posibles escenarios de niveles del río Paraná de entre 9 y 10 metros, aunque esas cifras deben considerarse como estimaciones mencionadas durante la conversación y no como una previsión oficial confirmada.
“Si ocurre, tenemos que estar preparados”, sostuvo.
También consideró que la responsabilidad de coordinar una eventual respuesta no puede recaer exclusivamente en un municipio.
Explicó que el sistema de defensas protege a Resistencia, Barranqueras, Puerto Vilelas y Fontana, por lo que consideró necesaria una conducción provincial con participación de los gobiernos municipales.
Una obra inconclusa genera preocupación en Borrini y Brown
Durante la visita, los conductores de Master FM mostraron imágenes de una situación denunciada por vecinos en la intersección de Borrini y Brown.

En el lugar se observa una boca de tormenta abierta, con signos de socavamiento y deterioro de la vereda.
Según lo expuesto durante la entrevista, la obra permanece inconclusa desde hace varios meses y representa un riesgo para peatones y vehículos.
Los vecinos también manifestaron preocupación por la acumulación de agua en días de lluvia y por la cercanía de la laguna.

Monzón señaló que su espacio presentó reclamos ante el Ejecutivo municipal y anticipó que volverá a insistir para que se complete la intervención.
Además, indicó que durante el debate del presupuesto municipal solicitaron información sobre las obras comprometidas y la necesidad de priorizar aquellas que quedaron inconclusas.
El concejal advirtió que el socavamiento podría avanzar y afectar las viviendas cercanas.
El crecimiento de Resistencia y los desafíos de la planificación
La entrevista también abordó el crecimiento urbano y la llegada de familias desde distintas localidades del interior chaqueño.
A partir del mensaje de un oyente, que planteó la necesidad de generar más oportunidades laborales en el interior para evitar la concentración de población en Resistencia, Monzón explicó que se trata de un fenómeno relacionado con la búsqueda de servicios, educación, conectividad y oportunidades laborales.
En ese sentido, consideró que los municipios deben ampliar su mirada y atender problemáticas que van más allá del alumbrado, la limpieza y el mantenimiento de calles.
Planteó que la planificación urbana debe contemplar cuestiones sociales, sanitarias, económicas y ambientales.
La prevención como prioridad
Al finalizar la entrevista, Monzón insistió en que Resistencia necesita aprender de sus antecedentes y fortalecer las políticas de prevención.
La protección de las lagunas, el mantenimiento de los canales, la construcción de infraestructura de bombeo y la coordinación entre los distintos niveles del Estado aparecen como algunos de los principales desafíos.
El debate sobre El Niño vuelve a poner en primer plano una problemática histórica de la capital chaqueña: cómo convivir con el agua y evitar que los sectores más vulnerables queden expuestos ante lluvias intensas y crecidas del Paraná.
La prevención, la planificación y las obras hidráulicas serán fundamentales para reducir los riesgos y proteger a los vecinos de Resistencia.