El ingeniero en recursos hídricos Hugo Rohrmann analizó el impacto del fenómeno climático en la región. Advirtió sobre la vulnerabilidad de las zonas norte y sur ante la falta de planificación urbana.
La llegada del fenómeno de El Niño mantiene en alerta a la región litoral por el pronóstico de abundantes precipitaciones. En diálogo con Master FM 89.9, el ingeniero en recursos hídricos, Hugo Rohrmann, brindó un panorama detallado sobre la situación del Gran Resistencia.
El especialista explicó que El Niño implica un calentamiento del Océano Pacífico que, en un 90% de los casos, se traduce en lluvias intensas para nuestra zona. Sin embargo, pidió cautela a la población: «Hay que escuchar la información oficial y no guiarse por cualquier medio o red social».
Sobre la infraestructura de la ciudad, Rohrmann fue contundente y aseguró que «ya no hay tiempo para hacer obras nuevas». En este sentido, recalcó que la prioridad gubernamental debe ser el mantenimiento y la puesta a punto de las estaciones de bombeo y defensas existentes.
El ingeniero señaló que los desagües pluviales no acompañan el vertiginoso crecimiento inmobiliario. «Todos los días hay un techo nuevo, un pavimento nuevo, pero los conductos son más o menos los mismos de hace mucho tiempo», graficó.
Al analizar el mapa local, advirtió que tanto la zona norte como la zona sur presentan graves problemas. La zona sur es la más vulnerable por el impacto directo de las crecidas de los ríos Paraná y Salado, sumado a la menor capacidad económica de sus habitantes para recuperarse tras un temporal.
Por su parte, la zona norte enfrenta un doble problema durante las tormentas severas. A la acumulación de agua por ser un terreno sumamente llano, se le suma el colapso de los pozos negros, generando una grave situación de contaminación ambiental en los barrios afectados.