Radio Master 89.9 Mhz

Resistencia, AR
17°
Parcialmente nublado
14h15h16h17h18h
19°C
19°C
19°C
18°C
16°C

Donald Trump sigue apoyando a Mauricio Macri pero mira con atención los movimientos de Alberto Fernández

La primera reacción de Washington ante el resultado de las PASO en Argentina fue sorpresa y estupor ante la derrota de su aliado favorito, el presidente Mauricio Macri. Lo que predomina ahora días después, cuando está claro que Alberto Fernández tiene grandes chances de ser el próximo presidente, es la duda: ¿Será en ese caso unkirchnerista duro que seguirá los pasos de Cristina Kirchner o será más moderado y pragmático?

Según se pudo reconstruir en base a diversas fuentes de esta capital, el gobierno de Donald Trump comenzó a comprender el alcance de la derrota de Macri recién el lunes o martes y, si bien han permanecido oficialmente en silencio, desde entonces han buscado precisiones sobre el resultado y brindado apoyo al Gobierno en conversaciones informales con funcionarios argentinos. Desde las distintas agencias de la administración –Departamento de Estado, Consejo de Seguridad Nacional, Departamento de Comercio y Tesoro– mostraron respaldo en las áreas que manejan, todo con perfil bajo.

Pero más allá del apoyo, en Washington ahora se plantean básicamente tres escenarios distintos sobre cómo podría ser un posible gobierno de Alberto Fernández basado en cuánta influencia tendrá Cristina sobre su compañero de fórmula. Aquí se tienen pésimos recuerdos de la administración kirchnerista. Una de las preocupaciones de la administración de Donald Trump es la posición que tomaría el posible gobierno sobre Venezuela, ya que Macri es un aliado fundamental en ese tema.

El primer escenario que aquí imaginan: que Cristina se coloque en su rol de vice, se conforme con estar tranquila con sus procesos judiciales y deje espacio de maniobra a Alberto. El segundo: que ella controle totalmente al presidente y su mandato y vuelva al poder un kirchnerismo puro. Tercero: que haya una guerra de poder entre ambos con consecuencias inestables e inciertas en la relación con Estados Unidos. Es claro que Estados Unidos prefiere el primero.

Para Michael Shifter, presidente de Inter-American Dialogue, “es obvio que la administración Trump preferiría ver un segundo gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, de manera realista, ese escenario ahora parece altamente improbable. La relación de los Estados Unidos con un gobierno liderado por Alberto Fernández dependerá de la medida en que el nuevo presidente podrá seguir un curso más moderado y pragmático que el representado por el kirchnerismo y particularmente de su vicepresidenta Cristina Kirchner”, dijo a Clarín.

“Es razonable esperar grandes diferencias dentro de la administración de Fernández sobre las políticas internas y externas, y probablemente se producirá una lucha interna por el poder. Como se refleja en sus declaraciones desde los asombrosos resultados electorales del domingo pasado, Alberto Fernández tiene un estilo de confrontación mucho menos agresivo que Cristina Kirchner. Sus habilidades políticas serán severamente probadas”, agregó.

Macri ha recompuesto los lazos de Argentina con Estados Unidos, que habían quedado dañados por la fría relación con el gobierno kirchnerista, que llegó a la máxima tensión cuando el ex canciller Héctor Timerman protagonizó el famoso episodio del alicate y la confiscación de material de comunicación estadounidense en un aeropuerto argentino en 2011.

Cuando alcanzó la presidencia, Macri logró acordar con los fondos buitre, liberó los controles de la economía y abrió los mercados, algo que Estados Unidos ansiaba. Y se convirtió en un firme opositor al régimen venezolano. El líder de Cambiemos forjó inmediatamente un excelente vínculo con Barack Obama que luego continuó con Trump, a quien conocía desde su época de empresario. El neoyorquino no dudó en apoyarlo públicamente e incluso el respaldo estadounidense en el FMI fue clave para el millonario préstamo que se le otorgó a la Argentina.

Para Juan Carlos Hidalgo, analista del CATO Institute, con Alberto Fernández en el poder se vería probablemente un “un marcado enfriamiento en la relación bilateral”, según dijo a Clarín. “Tanto con Barack Obama como con Trump, Macri posicionó a su gobierno como un firme aliado de EE.UU. en América Latina. Pero sabemos que bajo el kirchnerismo, la relación con Washington fue fría e incluso tensa, sin importar si se trataba de una administración republicana o demócrata. Es posible que Alberto Fernández haga algunas declaraciones conciliatorias en un inicio, pero las marcadas diferencias ideológicas se terminarán de imponer”, agregó.

Hidalgo señala que “la tentación es creer que Alberto Fernández tendrá un estilo propio y de entrada sabrá desmarcase del kirchnerismo. Está el ejemplo de Lenin Moreno en Ecuador, por ejemplo. Sin embargo, Alberto Fernández lleva a Cristina en la fórmula y muy probablemente tenga a Axel Kicillof como gobernador de Buenos Aires. Estará rodeado de poderosas figuras kirchneristas y así resulta difícil avizorar un escenario en el que declare su independencia. Ya que probablemente asuma con una economía en caída libre, no tendremos que esperar mucho para despejar esa incógnita”.

Los expertos coinciden en que para la administración de Trump la Argentina no es una prioridad. “La agenda de EE.UU. en la política latinoamericana se centra principalmente en Venezuela, Cuba y Nicaragua, lo que el asesor de seguridad nacional John Bolton ha llamado la «troika de la tiranía»”, señala Shifter. Pero apunta a la Argentina con un tema que sí es importante para Estados Unidos. “La administración Trump estará particularmente preocupada por las posiciones tomadas por un gobierno liderado por Fernández sobre Venezuela e Irán”.

En off, algunas fuentes señalan que la administración Trump podría dar a Macri alguna “mano” para las elecciones de octubre con una resolución beneficiosa para nuestro país sobre los aranceles a los biocombustibles argentinos que ingresan a EE.UU., algo que debe ser resuelto en Washington el mes que viene. Pero se sabe que es un tema sensible para el departamento de Comercio, que recibe fuertes presiones de los agricultores estadounidenses.

¿Saldrá Trump a apoyar públicamente a Macri para octubre y así intentar evitar la llegada del kirchnerismo al poder? Para Hidalgo, “lo prudente es mantener el silencio. Cualquier declaración a favor de Macri muy probablemente sea contraproducente, más en un país donde el sentimiento antiestadounidense es tan prevalente. Sin embargo, la prudencia no es la mayor virtud de Donald Trump”.

Clarín

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en whatsapp
WhatsApp

Deja tu comentario

NUESTRO TWITTER

SUSCRIBITE

Ingresá tu email y recibí las últimas noticias