Brexit: Boris Johnson perdió su mayoría parlamentaria porque un diputado se cambió de bloque

El conservador británico Philip Lee se pasó al Partido Liberal Demócrata mientras el premier hablaba ante la Cámara.

En medio de su interpelación parlamentaria sobre la cumbre del G7, el primer ministro Boris Johnson perdió su mayoría cuando el ex ministro de justicia Philip Lee desertó los conservadores y se fue a las bancas de los liberales demócratas cuando él hablaba. Un acto inédito en la Cámara de los Comunes.

“Este partido conservador está agresivamente buscando un dañino Brexit de una manera sin principios. Está poniendo vidas y formas de vida en riesgo innecesariamente y está amenazando la integridad del Reino Unido.

Más aun, está minando la economía de nuestro país, la democracia y nuestro rol en el mundo. Está usando la manipulación política, bullying y las mentiras. Y está haciendo estas cosas de una manera deliberada y considerada”, dijo el diputado conservador Philip Lee, que era miembro de los Tories desde 1992, cuando John Major era premier.

Cuando Boris Johnson hablaba, el diputado desertor cruzó la Cámara delante de él y se sentó junto a los liberales demócratas. Le dio la bienvenida Jo Swinson, la líder liberal demócrata, que le informó a Boris, cuando lo interpeló de su nueva deserción.

Un día de alto drama teatral en la generalmente serena Cámara de los Comunes británica. Antes de que se voté la moción para debatir si Boris Johnson debe ir a Bruselas para exigir tres meses de prolongación de las negociaciones del Brexit, el primer ministro apareció para hacer su declaración sobre lo que sucedió en la cumbre del G7 en Biarritz .

De paso, explicar cuáles eran “los progresos de las negociaciones con la UE”, que hasta ahora sus pares europeos niegan. Gritos, insultos. Más que una cámara, parecía un estadio de fútbol durante un clásico pero con los fans confundidos de bandos. Nadie sabía cual era Tory, laborista o lib-dem.

Boris insistió en que las chances de conseguir un acuerdo del Brexit“han aumentado” y que él no se va a ver forzado a un retraso por el Brexit sin sentido.

«Más confusión, más incertidumbre”, describió Boris. «Nos vamos el 31 de octubre”, insistió.

En la interpelación, el líder laborista Jeremy Corbyn dijo que el de Boris «es un gobierno sin mandato, sin moral y desde hoy, sin mayoría”.

Corbyn sostuvo que algunos conservadores están poniendo «sus carreras en juego para defender el interés nacional”, votando contra el gobierno. Denunció a Boris por no aceptar las leyes dictadas por el Parlamento y dijo que «el ataque a la democracia es inconstitucional”.

Ken Clarke, el Padre de la Casa, pro europeo y conservador, le preguntó al primer ministro si él consigue su no acuerdo, vendrán años de negociaciones para acuerdos de seguridad y de comercio, ¿usted cree que los acuerdos serán mejores que lo que consiguió el partido conservador? Denunció que la estrategia de Boris es asegurarse que la Unión Europea reciba todas las acusaciones por un posible no acuerdo.

«Yo no quiero una elección”, repitió Boris mientras Ken Clarke sonreía con bonhomía. El primer ministro insistió que la Cámara debía votar contra la extensión del Brexit.

Philip Hammond, el líder de los conservadores rebeldes y ex Chancellor de las Finanzas, intimó a Boris a que publique “esta tarde las propuestas sobre los progresos de la UE y que las transfiera a la UE”.

A su incredulidad se sumó el laborista Hilary Ben, que redactó la moción para extender las negociaciones con la UE. Sostuvo que no solo es Ángela Merkel quien dijo que Gran Bretaña no ha puesto ningún plan ante los europeos. También lo confirmó el viceprimer ministro irlandés Simon Covenet.

Boris lo acusó de “querer frenar el Brexit”. El primer ministro insistió en que “se puede conseguir elevar las salvaguardas o backstops en Irlanda del Norte” en negociaciones con la UE ante los gritos de oposición de la Cámara. El primer ministro británico dijo que esos gritos muestran que los diputados no quieren liberarse de las salvaguardas, que defienden al Acuerdo del Viernes Santo en Irlanda del Norte.

“Estamos haciendo progresos. Es la hora de que esta Cámara dé tiempo a los negociadores para continuar con su trabajo”, pidió Boris.

Al final, el primer ministro británico aseguró que él obedecerá si la legislación sobre el bloqueo de un no acuerdo es aprobada por la Cámara de Diputados.

Fuente: Clarín

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